quienes somos PDF Imprimir E-mail
Escrito por qpt   

A lo largo del trabajo efectuado con un importante grupo de hombres y mujeres, jóvenes y adultos, dirigentes de organizaciones y ciudadanos del común, fuimos entrando, conjuntamente, en reflexiones sobre la necesidad de mejorar la calidad de vida en Quito. Abriendo las expectativas del significado real y cotidiano de este concepto, nos percatamos de la crisis del hábitat urbano, vinculado con la movilidad, la accesibilidad, la calidad del aire que todos respiramos. A partir de estas reflexiones, y juntándonos con otras organizaciones y personas amigas, formamos el Colectivo Ciudadano Quito para Todos, con el propósito de motivar en la opinión pública procesos de concienciación sobre esta realidad que inevitablemente la vivimos a diario.

La presencia masiva de automóviles en Quito ha promovido que las políticas de planificación urbana desde hace un par de décadas se enfoquen en la ampliación de vías, creación de intercambiadores, reducción de ancho en las veredas, destino de parques y áreas verdes como estacionamientos para coches. Esto ha restado a la ciudad el espacio público y ha entorpecido las condiciones de movilidad y acceso. La aspiración de poseer un vehículo es masiva, en cuanto representa estatus y comodidad, pero también produce tráfico masivo, mayor número de muertes en accidentes, incrementa la agresividad, fomenta la pérdida de espacios de encuentro entre las personas: circular encerrado en el auto, padeciendo, de ‘aut(o)ismo severo’, un mal que irrespeta al otro y lo aleja, al de a pie, al de bici, al anciano que no alcanza a cruzar a trote por el breve cambio del semáforo.

Es que, reflexionando sobre la calidad de vida, nos percatamos también de la existencia de ordenanzas que la gran mayoría desconoce, y que son modificadas según la coyuntura y necesidad de los proyectos o propuestas que se le ocurran a la autoridad de turno; no necesitamos más leyes, normas u ordenanzas, sino unas pensadas en el beneficio del gran colectivo, que sean propuestas desde el ciudadano de la calle, no desde la visión del conductor de carro privado, no desde el escritorio de los planificadores. Necesitamos modificar las normas con técnicos que suban en buses, caminen por las veredas llenas de obstáculos, intenten cruzar una gran avenida, o tengan que subir por un incómodo y peligroso puente peatonal. Únicamente cuando esto suceda, Quito estará construido pensando en la gran mayoría, quienes no tenemos y no queremos un automóvil que aporte al caos urbano, la contaminación, la inseguridad, la ruptura de lazos entre vecinos de una misma ciudad.

Quito ya no da más; las condiciones climáticas y de ubicación geográfica, la altura, y la misma forma de la ciudad no permite que se construyan más avenidas e intercambiadores que, lejos de solucionar los problemas de circulación, nos restan espacio público y promueven el uso del automóvil privado. Si es de facilitar las condiciones de vida en nuestra ciudad, facilitémoslas a las personas; si es de formar ciudadanos respetuosos, propongamos campañas de aprendizaje comunitarias, que nos hagan sentirnos parte de la ciudad. Las inversiones en campañas que asustan o ‘remueven’ la conciencia, ¿son estrategias adecuadas para dejar de ver al otro como enemigo? El respeto por la diversidad, ¿no incluye respetar al ciclista, al busero, al taxista?

Necesitamos pensar en soluciones. Un área que defina las políticas con respecto al espacio público en Quito, una defensoría del mismo, o una normativa adecuada deberían ser propuestas y construidas mediante la participación ciudadana real y efectiva, comprometida con la ciudad y no con intereses partidistas. Son imprescindibles las presiones ciudadanas para que mejore la calidad del combustible, para que el transporte público sea organizado y coordinado con las demandas de los usuarios; únicamente con un sistema de transporte digno podremos promover campañas para que los automovilistas dejen sus autos en casa, y se animen a subir a la bici, a caminar, y por supuesto, a tomar un bus.

Estamos a tiempo de lograr el Quito solidario y equitativo que nos han propuesto, y todos queremos. Pero es un trabajo de todos, despojándonos de intereses particulares y pensando un poquito más en una ciudad respetuosa, donde no sean necesarias tantas normas y exista una real participación colectiva.

Qué somos y qué queremos?
  • Que somos.

Somos un grupo de ciudadanos y organizaciones de diferentes sectores sociales que queremos mejorar la calidad de vida en nuestra urbe. Creemos que la participación real  puede lograr cambios fundamentales. Ejemplo de ello son los ciclopaseos y la recuperación de espacios públicos.

 

Objetivos:

Construir ciudades sustentables
Recuperar al peatón como el principal actor de la ciudad
Aportar con el diseño de políticas para espacios públicos
Conseguir un transporte público seguro y de calidad en la ciudad
Fomentar el uso de transportes alternativos
Crear espacios de participación real ciudadana

Acciones y campañas:

Incidencia en políticas públicas urbanas
Defensa de los espacios públicos
Campaña para disminuir el uso del automóvil
Vida urbana sostenible
Información y formación urbana
Reforzar los ciclopaseos

 

Quienes somos y que queremos