Multas a los Peatones: Estulticia PDF Imprimir E-mail
Por Fernando Puente
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La aberración crece en este país y en esta ciudad. Es aquello que Erich Fromm denominó como La Sombra, una inconsciencia colectiva que hace que los individuos lleguen a negarse a sí mismos. Me refiero sin más preámbulos a aquello de las multas en la nueva ley de tránsito, que está en trance de aplicarse estos días. Seguidamente argumentaré lo mejor ordenado posible mi defensa al nivel más vulnerable de la movilidad.

La tan promovida LIBRE MOVILIDAD se ve contradecida por esta estupidez. Multar a los peatones? Un perro callejero (noble ser) nos da el más fino ejemplo de libre movilidad, no pide permiso para entrar, simplemente lo hace. Cuando los españoles llegaron a nuestro continente regresaron comentando que nuestros locales eran tan raros que no concebían el sentido de propiedad individual, y que todo era de todos y por lo tanto debía ser compartido. Esta referencia histórica nos llama a pensar que la civilización quizá nos retrajo en nuestra evolución, en varios aspectos. Una anciana que llegue del campo a pedir caridad, simplemente buscará cumplir su fin, en su vida quizás no conocerá la ley y lo que pueda recoger si es multada, a lo mejor no le alcance para pagar este castigo.
La ciudad no esta hecha para peatones, por lo tanto los peatones tampoco deben ser multados, la multa hace que la ciudad exacerbe su condición de "cada vez menos apta para el peatón". Los pasos cebra en muchas partes se encuentran separados por distancias totalmente fuera de la escala humana caminable. Acaso estos señores no entendieron el sentido de ACCESIBILIDAD POR PROXIMIDAD?

La demanda de vehículos en las calles será aún más inducida, puesto que temerosos peatones de ser multados liberaran más las vías y por lo tanto los vehículos aplastarán el acelerador a la velocidad que les dé la gana, e inclusive la ley, si sus resultados se llegan a evaluar objetivamente, puede arrojar que debido a la velocidad ganada, más accidentes se producirán. Insisto, es una aberración estulta.

Es excluyente, puesto que personas de movilidad reducida necesariamente requieren acortar caminos, no complicarse la vida más yendo hasta los pasos cebra. De hecho, tal como estaban las cosas ya sufrían excesivos desplazamientos hasta los cebras, desplazamientos que los agotaban y dejaban aún más limitados en su movilidad, al menos hasta que se recuperen. Los pasos cebras deberían en entenderse como DE MAYOR EXCLUSIVIDAD PARA PEATONES y NO COMO EL ÚNICO LUGAR PARA PASO DE PEATONES.

Finalmente, no es suficiente castigo la amenaza de animales mecánicos yendo a más de 50 kmph? no es suficiente castigo los atropellamientos? El desarrollo lento es mejor, la solución está por la movilidad lenta y corta, por menos desplazamientos y por ende menos vehículos particulares, por una planificación que deje el autismo top down y sepa que las construcciones empiezan por las bases aunque el remate ya esté prehecho.

Si el peatón tuviera suficiente espacio para caminar quizás valga la pena llamarle la atención por no usar su espacio, pero con tantos autos parqueados en los andenes, TIENE ESTO SENTIDO???