vida urbana sostenible
“Es necesario soñar un poco y decirles modestamente como imagino la ciudad del futuro. Comenzaría recordando que, a mi modo de ver, esa ciudad no debería volver al pasado, hacia aquellas viejas ciudades medievales que aún tanto nos atraen, pero sí rescatar de ellas aquella calma, aquella escala humana que el progreso y la incomprensión de los hombres no supieron preservar.
No será por lo tanto una ciudad hecha para la máquina, sino al contrario hecha exclusivamente para el hombre, que la podrá recorrer a pie de extremo a extremo como en aquellos viejos tiempos se hacía.”

Oscar Niemeyer 1985

Hacia una vida urbana sostenible

Durante muchos años el concepto de desarrollo ha estado relacionado con el de crecimiento económico, por lo que no se entendía que existiera desarrollo sin el respectivo crecimiento económico. Es así que, tenemos que los índices de desarrollo, nos lo daban las cifras de crecimiento económico de las diferentes regiones del planeta, y con el mismo concepto habíamos caracterizado a países desarrollados, países en vías de desarrollo y o países subdesarrollados.

Sin embargo en los últimos tiempos, nos hemos dado cuenta que el modelo de desarrollo basado en el crecimiento económico ya no es sostenible, que los recursos se agotan y que cada vez estamos poniendo en mayor peligro la vida en el planeta. La sobreexplotación de los recursos naturales, la desmesurada urbanización y la industrialización del planeta ha provocado una gran pérdida de la diversidad biológica, deforestación, desertificación, cambio climático, agotamiento de la capa de ozono y la contaminación generalizada entre otras cosas. Esto implica que el tamaño de la economía mundial, no puede crecer más allá de la capacidad de sustentación del ecosistema.

Fruto de este cuestionamiento al sistema actual de desarrollo, surgen nuevas corrientes, comenzándose a hablar del “otro desarrollo”, destacándose dos conceptos que han servido como simiente para un desarrollo sostenible.

El concepto de desarrollo humano, nos dice que es necesario vivir una vida larga y saludable, recibir educación y gozar de un nivel de vida decoroso, pasando a ser los nuevos indicadores de desarrollo, la esperanza de vida, la matriculación escolar, la alfabetización y los ingresos. Se ignoran la libertad, la participación en la vida comunitaria y la seguridad física, mucho menos, el nivel de satisfacción social, los valores espirituales y la felicidad.

El concepto de desarrollo sostenible, habla de hacer uso de los recursos naturales sin afectar su provisión para las generaciones futuras.

La frase desarrollo humano sostenible fue adoptada por las Naciones Unidas en 1994.

Ser más o tener más. La economía no puede crecer ilimitadamente, debe dejar de crecer, esto implica un gran cambio en los hábitos de consumo, pero que en su lugar se desarrolle la sabiduría, la bondad, la tecnología local, la información, el conocimiento, y la solidaridad de tal manera que se distribuya la riqueza equitativamente. Un sentido holístico de desarrollo

Desde este punto de vista, el desarrollo urbano debe buscar las condiciones que permitan lograr una vida urbana sostenible y con ello un desarrollo humano sostenible.

Mucho más si tomamos en cuenta que cada día es mayor el número de habitantes urbanos, la tasa de urbanización a nivel mundial ha pasado del 26% en 1950 al 45% en 1990. Si sigue esta tendencia, dentro de 25 años, el 80% de la población mundial viviremos en ciudades.

 

¿Podemos transformar a la ciudad actual, consumidora de recursos naturales y productora de desechos en una ciudad sostenible?

 

Hay una gran corriente a nivel mundial que está luchando para lograrlo y para ello se está trabajando sobre los siguientes temas: la participación ciudadana, la planificación que reduzca el uso del automóvil, el cambio en los hábitos de consumo, la reducción de desechos, reutilización y reciclaje de residuos, las tecnologías locales apropiadas para la arquitectura, ingeniería y agricultura, el ahorro energético, la energía solar pasiva, la arquitectura bioclimática, el uso de energías renovables, la reforestación, los huertos y frutales urbanos y más elementos que nos permitan sostener una mayoritaria vida urbana.

El Colectivo ciudadano “Quito para Todos” se enmarca dentro de esta corriente que busca lograr una vida urbana sostenible. ¿Otro Mundo es Posible, otra Ciudad es Posible? Claro que sí y no solo que es posible, sino que si no cambiamos a tiempo las condiciones mundiales actuales, nos podremos estar acercando al colapso de la vida planetaria.

Es por lo tanto necesario y urgente trabajar en propuestas urbanas para ir cambiando nuestros barrios actuales pensados en las necesidades de los autos, por unos en los cuales se satisfagan las necesidades de las personas, que nos permitan llegar a ser una verdadera comunidad, que nos acerque a una comunión entre el hombre y la naturaleza y de esa manera poder tener una vida urbana sostenible.