CAMINANDO...
LOS NIÑOS, LA
MOVILIDAD Y LA DESCENTRALIZACIÓN DE LOS CENTROS EDUCATIVOS
Diego
Hurtado
Quito para Todos
Hace pocos días se hablaba de un
paro de transporte urbano entre los que se incluían los que hacen transporte
escolar. Esto lógicamente implicaba un cierre de las clases mientras dure el
paro. Dependemos del transporte escolar y del transporte público para que los
niños y adolescentes puedan llegar a sus clases y un gran número de padres de
familia utiliza los autos privados para llevarlos a su destino.
No
hay cifras de cuanto de la población estudiantil se moviliza en transporte
público, en transporte escolar, en auto privado a pie o en bicicleta, sería
importante el tenerlos, pero sí podemos afirmar que como está actualmente
estructurado nuestro sistema escolar, la falta de planificación para la
implantación de los centros educativos, la pérdida de credibilidad en la calidad
del sistema educativo público y el marketing de los privados para atraer a los
estudiantes que pueden pagarlo, obliga a que los niños tengan que recorrer
grandes distancias para que se puedan educar, afirmando lo expuesto en el primer
párrafo de este artículo.
Hace poco, en una charla con
estudiantes del Fernández Madrid, colegio municipal ubicado en el centro de la
ciudad, algunas estudiantes afirmaban el hecho de que tenían que recorrer
grandes distancias para llegar a su destino y ante la pregunta de porqué no
estudiaban en alguna institución que les quedara más cerca, explicaban que no
había y o que las que había cerca no tenían el prestigio del colegio en donde
estudiaban y que por ello, preferían hacer el sacrificio de trasladarse y perder
muchas horas en el trayecto hasta sus aulas.
Esto
lo podemos constatar con el hecho de que existen barrios en donde no existe un
centro educativo y otros en donde la concentración de los mismos es mayor que la
demanda de la población a la que sirven. Por ejemplo en el Centro Histórico
tenemos alrededor de 130 establecimientos educativos para una población de 40000
estudiantes, cuando los niños y jóvenes de edad escolar que habitan en el Centro
no llegan a 10000.
Esto complica no solo la movilidad de los estudiantes que estudian en los
mismos, sino de la población que vive o trabaja alrededor de los mismos.
Aquí
podemos hacer la siguiente reflexión. ¿Por qué no tenemos una institución
educativa, de muy buena calidad, con el mismo prestigio del colegio mencionado o
de cualquier otro, los cuales son cotizados y peleados para conseguir un cupo,
que sirva a una población de entre 5000 a 10000 habitantes, esto es entre 600 a
1000 estudiantes,
y cercana a sus hogares de tal manera de que puedan llegar a pie o en
bicicleta? Podríamos incluso descentralizar más la educación, haciendo centros
educativos más pequeños a escala de barrio, de entre 100 y 200 estudiantes, que
no necesitarían mayor volumen edificado, que compartan algún equipamiento, como
espacios deportivos, bibliotecas, auditorios, teatros, juegos infantiles, que a
la vez de servir a estas instituciones podrían servir de equipamiento cultural,
deportivo y recreativo del barrio. Los parques del barrio podrían servir para
estos fines. Esto sería una forma de optimizar recursos, integrar al sistema
educativo en la vida cotidiana del sector, dinamizar y fortalecer las
comunidades urbanas, ahorrar dinero y energía y evitar movilidades innecesarias
descongestionando el tráfico y mejorando la calidad el aire y el ambiente.
Hace
pocos días, el gobierno acaba de afirmar que creará 12.000 nuevas partidas
presupuestarias para maestros. Muy buena noticia. Aquí tenemos una oportunidad
para que la asignación de los puestos de trabajo para esos maestros se haga con
criterios de ubicarlos en sitios cercanos a sus domicilios, sean urbanos o
rurales, de tal manera de reducir la dependencia de transporte motorizado.
De
la misma manera se debería emprender en una campaña de descentralización de los
centros educativos, reubicarlos en los barrios y sectores en donde hacen falta,
en los cuales tengan su cupo asegurado los estudiantes que viven en las
cercanías y que sean de buena calidad, para no tener que buscar cupos en
establecimientos alejados o en instituciones privadas, al menos por esta causa.
Además los centros educativos barriales deberían ser centros aglutinadores de
las actividades del barrio, fortaleciendo las comunidades y extendiendo sus
actividades a los espacios públicos y actividades del barrio y del sector,
compartiendo con los mismos espacios deportivos, culturales y recreativos.
Plan
Especial del centro Histórico. Dirección Metropolitana de Territorio y vivienda.
Según los
últimos censos de población, alrededor del 12% de la población está en edad
escolar.